Anarquía, mercado y emergencia sanitaria (segunda parte)

Por: Diego Martínez

Segunda entrega

II

Mercado

El socialismo, como sabemos, significa la abolición de las relaciones y la economía mercantiles. Mientras se mantenga el intercambio, es ridículo hablar de socialismo.

Lenin, El problema agrario en Rusia a fines del siglo XIX

Introducción

En la presente entrega abordaremos problemas generales del mercado que comprometen la supervivencia humana, mismos que se agravan en momentos imponderables de manera feroz, como observamos durante la pandemia del COVID-19. También apuntaremos las razones por las que una sociedad organizada de manera distinta puede contrarrestar con éxito esos problemas.

En la anterior entrega,[1] tratábamos las contradicciones fundamentales del carácter anárquico en la producción capitalista o ley económica de concurrencia. Decíamos que esta anarquía se produce como consecuencia de la lucha por el mercado y se desenvuelve en la concurrencia (al mercado) de los fabricantes, lo cual sucede de manera cotidiana en el mundo los 365 días del año a todas horas. Ahora bien, ya que vivimos en la época del imperialismo, sistema que lleva rigiendo la vida de la humanidad poco más de un siglo, al tratarse de la fase superior del capitalismo, no es difícil darse cuenta que la agresividad de la anarquía económica contenida en él, es igualmente mayor.

El Estado español es uno de los tres con mayor número de infectados y víctimas fatales por COVID-19 en el mundo, sin embargo la situación, no ha obligado al gobierno socialdemócrata español ni mucho menos a la burguesía, a tomar medidas más drásticas en favor de la población, pues aunque se han implementado medidas nunca antes vistas para promover el confinamiento, el trabajo productivo no ha sido detenido, por el contrario, han anunciado el regreso de algunas actividades no esenciales[2]; como explicamos antes, aquellas decisiones no se deben solo a la voluntad política, sino a la incapacidad estatal de atender la emergencia sanitaria, sobretodo por el sostén burgués del que depende el primero, contradicción indisoluble dentro del capitalismo. Desde antes de la declaración del estado de emergencia, el Estado español ha hecho hasta lo imposible para no afectar las ganancias de la burguesía.

Se legislaron una serie de instrumentos administrativos para proteger a las empresas privadas y que éstas puedan despedir a sus trabajadores evadiendo, en la mayoría de los casos, la indemnización[3];  mediante el ERTE o Expediente de Regulación Temporal de Empleo y el ERE o Expediente de Regulación de Empleo[4], lo que ha afectado a millones de personas.[5] Por si fuera poco, también se ha expedido un llamado Permiso Retribuido Recuperable, el cual obliga a los trabajadores a “devolver” las horas de trabajo a los empleadores, es decir, las que estuvieron suspendidas por la declaración del estado de emergencia, mismas que deben ser concretadas antes del 30 de diciembre.[6] Estos embustes chocan contra los hábitos cotidianos de la clase trabajadora, principalmente en las industrias donde se produce a destajo y en donde dicha “devolución” de horas brutaliza y aplasta a los trabajadores sometidos, causando una mayor anarquía de la producción por la explotación desenfrenada para su recuperación en capital.[7]

Además el sistema sanitario público de España es uno de los más limitados de Europa por las constantes privatizaciones y recortes por parte de  los principales partidos con representación en el Congreso[8]. Así es fácil comprender las estremecedoras cifras de muertos e infectados en la Península, fenómeno similar sucede con el sistema público de salud en Estados Unidos.

Sumado a tan desalentadoras circunstancias, la Unión Europea no ha dudado en demostrar una y otra vez la verdadera esencia de su carácter puramente imperialista como bloque económico-militar. A pesar de los ruegos de los líderes europeos de los países más pobres y afectados por el COVID-19 en el continente, la UE no cede en deudas y mucho menos en apoyos, sino todo lo contrario[9]; la Comisión Europea con sede en Bruselas ha propuesto el rescate de las empresas afectadas, con el dinero público de los contribuyentes[10], actuando de la misma forma que en el rescate de 2008 a los bancos, intervención que violó la soberanía de distintos países a costa de la miseria de millones de trabajadores griegos, españoles, italianos y de otras naciones de la periferia europea. Además, la UE no ha dudado en sostener las sanciones político-económicas a los Estados que considera enemigos como Rusia[11],  lo mismo que hace EEUU contra Cuba, Irán y Venezuela[12] [13] [14], a pesar de las necesidades evidentes en la lucha contra el COVID-19.

Es verdad que la época de corsarios y bucaneros nació siglos antes de la aparición del capitalismo industrial, aunque también es cierto que su auge sucedió en el surgimiento de las relaciones mercantiles de las potencias europeas, dado la expoliación de las colonias americanas y asiáticas; sin embargo hoy, ya bien entrado el siglo XXI, la crisis generada por el COVID-19 ha resultado un magnífico pretexto para que dichas prácticas de asalto y pillaje, sean ampliamente reactivadas por los gobiernos herederos de aquellas potencias que dieron auge a tantas patentes de corso, allende la mar, a continuación relatamos las vigentes:

El Gobierno francés confiscó durante semanas, millones de mascarillas destinadas a España e Italia, después de presiones internacionales, sólo devolvió un millón a España y un millón a Italia, quedándose la soberanía gala, con dos millones, a propósito de una legislación exprés para tal efecto. En otro caso, desaparecieron inexplicablemente, 6 millones de mascarillas en un aeropuerto keniano, solicitados por Alemania. Un episodio más en las aventuras corsarias contemporáneas, fue la orden del Gobierno checo para requisar cientos de miles de mascarillas por tratarse supuestamente de cargamento de traficantes ilegales, sin embargo inmediatamente el Gobierno italiano anunció que se trataba de una donación de la Cruz Roja china al pueblo de Italia, paquetes perfectamente etiquetados con dicha información. El asunto más espinoso realizado por piratas virtuales, es el que facilita el sistema financiero capitalista, en donde, tanto países extranjeros como instancias nacionales, pujan desde internet para la compra a privados, de material sanitario y equipo médico, pero es tal la demanda que los precios de esos artículos se inflan a precios exorbitantes, finalmente sólo puede comprar el que tiene más recursos[15], no el que más los necesita. Son algunos claros ejemplos en la supremacía de la concurrencia capitalista, que es la anarquía de la producción traducida al mercado.

La tragedia que sufre EEUU en estos momentos, puede resumirse como el lógico triunfo de la ley de concurrencia en el mercado de salud. Desde la perspectiva imperialista consta que, lo que importa es la ganancia a través del intercambio mundial y demuestra que, son falsos los preceptos de orden democrático como regidores del funcionamiento de una sociedad basada en el comercio y la propiedad privada.

Todas las acciones enumeradas anteriormente no son fortuitas y debemos evitar pensar que son producto exclusivo de la “macabra crueldad” de los capitalistas, sin embargo frente a la violencia acometida por ellos, la respuesta de los explotados ha de ser tan implacable y firme.

Me interesa insistir en esta apreciación porque la superioridad del socialismo sobre el capitalismo, no se debe a factores de orden moral[16], sino a la cientificidad, racionalidad y consciencia de su planificación y ejecución, esta lógica evita conjuntamente, la infiltración del oportunismo expresado en posiciones de “izquierda”[17]. Así, en lugar de juicios morales, debemos entender que esas medidas son producto ineludible de las condiciones del sistema capitalista reinante y mientras la dominación burguesa persista sobre la explotación de millones de personas, la situación de marginalidad no solo se mantendrá sino que se incrementará a niveles extremos, prueba de ello es la estrechez provocada por el COVID-19. Por eso, la única salida de tan desastroso escenario es el convencimiento consciente del proletariado mundial de abrazar la bandera del socialismo-comunismo, insuperable medio para la preservación de la especie humana.

Problemas del mercado en la transición socialista

La sociedad capitalista es una construcción infinitamente defectuosa, ya que en ella la propiedad privada oprime sin ninguna planeación, todo capitalista conduce su negocio con independencia del resto y al mismo tiempo lucha en la concurrencia contra sus competidores[18].

Mientras los propagandistas del capitalismo en sus diferentes posturas, afirman que el explotado vive y ha de vivir en mejores condiciones con el paso del tiempo, argumentando la posibilidad de  transformación del trabajador en “emprendedor,” como dueño de pequeñas empresas, a tales afirmaciones respondemos con las cifras ya expuestas para dar cuenta, que la realidad proletaria  empeora a lo largo de los años.

Si hay algo que reconocerle a la reacción es que, los intelectuales y técnicos de la burguesía no descansan ni dudan en exponer por qué, supuestamente, no hay mejor alternativa al capitalismo, a diferencia de los “pensadores de la izquierda progresista”, pertenecientes a la pequeña burguesía, que titubean y retroceden por la radicalidad comunista de nuestro programa económico.

A éste punto seguramente habrá quien se pregunte ¿es que acaso los comunistas de verdad pretenden controlar el mercado? La respuesta es no, de ninguna manera los comunistas pretendemos controlar el mercado, de hecho la marcha del socialismo-comunismo terminará por abolir el mercado. Pero es que ¿no es posible mantener un mercado más justo? No, la respuesta es que resulta imposible construir una sociedad basada en un mercado “justo”, eso es tan absurdo como hablar de un “capitalismo justo”, empeñarse en desarrollar teorías acerca del mercado justo o el capitalismo justo, no es más que hacer metafísica de las ciencias sociales porque como hemos evidenciado, el intercambio deriva tarde o temprano, en anarquía de la producción.

Por supuesto, los comunistas sabemos que las relaciones mercantiles no pueden ser abolidas automáticamente ni por decreto y asumimos un periodo de transición del capitalismo al socialismo posterior a la toma revolucionaria del poder, para tal efecto. Siguiendo la teoría leninista[19] y la experiencia histórica, dicha fase ha de reunir características de los dos sistemas, pues los representantes de cada uno continúan en pugna por el sometimiento del otro, así, este proceso se contempla mucho más violento y largo que el camino conducido a la victoria revolucionaria.

Este punto ha sido materia de grandes discusiones a lo largo de la historia de nuestro movimiento y es imposible evadir el impacto de lamentables muestras donde se ha utilizado el periodo de transición, para prolongar el desarrollo de las relaciones mercantiles y de explotación, pretextando un sinnúmero de razones para evitar la concreción del programa comunista, claudicaciones iniciales[20] que han terminado en desastres socioeconómicos, como los palpados tras la intensificación del retroceso programático comunista, sirvan como ejemplo Glasnost y Perestroika en la Unión Soviética, entre varias más.

Medical workers from outside Wuhan pose for pictures with a Chinese Communist Party flag at the Wuhan Railway Station before leaving the epicentre of the novel coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in Hubei province, China March 17, 2020. Picture taken March 17, 2020. REUTERS/Stringer CHINA OUT.

Retomando el periodo de transición, se trata del que Marx llamó “Dictadura  Revolucionaria del Proletariado”[21], es decir la primera etapa del socialismo. Engels lo explica de la siguiente manera: “el socialismo es por su contenido, el producto de la percepción del antagonismo de clase entre poseedores y desposeídos, asalariados y burgueses, por una parte; y de la anarquía reinante en la producción, por otra.”[22] La economía durante la primera fase de transición es sostenida por el trabajo al estilo socialista, es decir el que primero actúa contra las pequeñas producciones mercantiles y contra el resto de formas capitalistas que luchan por mantenerse y las que reviven como producto de esta “hibridación” temporal de sistemas.

He aquí, una vez más, la importancia en la comprensión de que las relaciones mercantiles desembocan en capitalismo, en anarquía de la producción, por lo tanto estas nociones son incompatibles en la construcción de una sociedad basada en la propiedad social, sin concurrencia económica ni explotación. Claves determinantes que garantizarían el resguardo absoluto de la población en caso de la irrupción de virus como el que hoy sacude al mundo, ya que las prioridades de salud no se verían condicionadas por cada uno de los trastornos causadas por el mercado.

El estilo socialista empuja la abolición de la propiedad privada de los medios de producción inicialmente, y se asegura de que la organización estatal planifique el conglomerado de actividades económicas en empresas estatales y la distribución de la mano de obra[23] pues tales artículos de consumo[24] ahora pertenecen al Estado de los trabajadores y no al Estado de unos cuantos.

La hecatombe que atraviesa el pueblo norteamericano a raíz del COVID-19, es el resultado del extremo opuesto a una sociedad organizada en la distribución de sus necesidades y habilidades.

Lo que el conjunto de la humanidad enfrenta con las crisis sanitaria y económica, merece un serio tratamiento comunista de la situación, por eso intentamos ilustrar con la mayor meticulosidad, cómo la putrefacción de la sociedad capitalista se ve reflejada en momentos como los actuales, sin embargo, no podemos esperar que dicha putrefacción termine reventando por sí sola el funcionamiento capitalista. Es necesaria la intervención y la comprensión de la clase trabajadora del mundo, acerca de las fuerzas que rigen nuestra sociedad, pues el proletariado es el único actor capaz de protagonizar el primer episodio en el que la humanidad domine realmente su mundo.

La reorganización económica llevada a cabo en esos términos, no sólo garantizaría niveles sanitarios inmejorables a nivel planetario, también impediría el avance de la maquinaria capitalista en contra de la naturaleza y por lo tanto remediaría muchas reacciones de ésta contra el ser humano.

En la presente entrega se ha pretendido, evidenciar las inconveniencias del mercado para la especie humana y se han mostrado algunas aproximaciones que ya han sido probadas para neutralizar tales inconveniencias, claro no sin grandes sacrificios y empeño.

En la siguiente entrega, profundizaremos de lleno en lo que significa la manera comunista de organización económica, así como los éxitos que esas medidas han retribuido en la historia y las razones por las que una sociedad basada en la planificación de su producción de acuerdo a sus necesidades, es una sociedad superior a la del mercado y la anarquía.


[1] https://partidocomunistademexico.wordpress.com/2020/04/11/anarquia-mercado-y-emergencia-sanitaria/

[2] https://www.lainformacion.com/asuntos-sociales/coronavirus-espana-uso-mascarillas/6558589/

[3] http://www.nuevo-rumbo.es/2020/03/19/otra-vez-al-rescate-de-los-poderosos/

[4] https://orientacion-laboral.infojobs.net/diferencias-ere-y-erte

[5] http://www.nuevo-rumbo.es/2020/04/03/el-gobierno-se-coloca-definitivamente-del-lado-de-la-patronal/

[6] http://www.nuevo-rumbo.es/2020/04/03/mateo-715-20/

[7] Marx, El Capital, T. I, Cap. XIII, pp. 581, 2008, Siglo XXI, México

[8] http://www.nuevo-rumbo.es/2020/04/08/vitalia-home-leganes-cuando-el-beneficio-se-antepone-a-la-vida/

[9] http://www.nuevo-rumbo.es/2020/04/03/el-papelon-de-la-ue/

[10] https://www.eldiario.es/economia/UE-permitira-rescatar-empresas-coronavirus_0_1014899165.html

[11] https://www.efe.com/efe/espana/mundo/la-ue-recuerda-que-sus-sanciones-a-rusia-no-le-impiden-luchar-contra-covid-19/10001-4214641

[12] https://www.hispantv.com/noticias/boletin/463217/iran-franica-eeuu-coronavirus-europa-merkel

[13] https://www.infobae.com/america/agencias/2020/04/04/embargo-de-eeuu-bloquea-ayuda-enviada-a-cuba-por-covid-19-2/

[14] https://www.hispantv.com/noticias/opinion/462627/venezuela-eeuu-sanciones-coronavirus-trump

[15] ¡Mascarillas a proa! UE, OTAN y otros socios pelean por material médico ante pandemia de coronavirus, Canal: Ahí les Va. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=wzSaOP9VIng&t=496s

[16] La superestructura de la sociedad socialista será consecuencia de su desarrollo material y no al revés, como se concibe falazmente en la sociedad capitalista.

[17] Léanse por ejemplo: “Acerca del infantilismo “izquierdista”

y del espíritu pequeñoburgués,” Lenin, 1918  y “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo,” Lenin, 1920

[18] Entiéndase que los capitalistas pueden planear mediante estimaciones y estudios de mercado, pero esas estimaciones son rápidamente destrozadas por la libre concurrencia, pues lo mismo una marca de un producto estimó cuánto producir por medio de un estudio de mercado similar al que realizan otras marcas que ofrecen el mismo satisfactor o producto.

Por ende, no se habla aquí de la planeación individual que hace un capitalista sobre su producción, sino que incluso ante ella, toda estimación se vuelve trizas ante el salvajismo del mercado, de la libre concurrencia donde se presentan las mercancías de distintos productores en pugna por quién las compre, sin más mediación que el mercado.

[19] Lenin, T. XXXIX, Obras Completas, en “Economía y Política en la época de la Dictadura del Proletariado” (1919), pp.281, 1986, Progreso, Moscú.

[20] El revisionismo soviético, después del XX Congreso del PCUS, tergiversó anacrónicamente, el planteamiento que Lenin se vio obligado a ejecutar desde la Nueva Política Económica (NEP) para prolongar y reactivar las relaciones mercantiles en la Unión Soviética, mismas que ya habían empezado a atenuarse considerablemente, durante la década de 1930, gracias al dominio de la ley de armonía obligatoria en los Planes Quinquenales de la Economía Centralizada. Esta tergiversación fue incluso demostrada, entre muchos otros, por el Comandante Ernesto Guevara en sus “Apuntes críticos a la Economía Política.”

[21]Marx, Crítica al programa de Gotha, pp. 19. 1977, Progreso, Moscú.

[22] Engels, Anti-Dühring, pp. 61, 1972, Progreso, Moscú

[23] Ibídem, Lenin, pp. 282-283

[24] Es necesario diferenciar los conceptos consumo y mercado, ya que los problemas económicos que desembocan en desastres, no son causados por el consumo, ésta es una necesidad humana imprescindible, queda claro, que son causados por la existencia del mercado. A menudo se presentan confusiones al respecto, que deben ser clarificadas.

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