Sobre la victoria de SYRIZA en Grecia

 

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La victoria de la Coalición de Izquierda Radical en Grecia (SYRIZA, por sus siglas en griego) fue recibida tanto en Europa, en Estados Unidos, así como en América Latina casi como un hecho histórico y de gran importancia para la situación del pueblo griego en el contexto de la profunda crisis económica iniciada en 2009. La prensa saludó la victoria de dicho partido hablando de “una nueva era” que daba inicio, no sólo en Grecia sino en toda Europa y que podía frenar la crisis y las medidas de austeridad a las que ha sido sometida la clase trabajadora y los campesinos. Sin embargo, basta echar una mirada al programa político de la Coalición de Izquierda Radical, para reconocer no es un partido radical, ni de izquierda y mucho menos revolucionario como muchos medios internacionales trataron difundir en sus noticias.
De forma general SYRIZA se enmarca en el más clásico programa reformista de la socialdemocracia del siglo pasado. Su meta declarada es contribuir a un capitalismo con “rostro humano” y ayudar a administrar la crisis que hoy azota a Europa, ya que acepta como motor de la sociedad y la economía la iniciativa privada “sana”. Tampoco niega que Grecia pertenezca al occidente de Europa, es decir, a las organizaciones imperialistas como la Unión Europea y la OTAN y que consecuentemente debe cumplir con todos los compromisos derivados de estas organizaciones.
Su discurso fundamental es el de todos los reformistas y socialdemócratas como los conoció el movimiento obrero el siglo XX. ¿Acaso, podrían la clase obrera y las masas populares llegar al socialismo, a la paz social y al bienestar a través de reformas democráticas, logrando poco a poco y gradualmente victorias dentro del marco del capitalismo? Eso es lo que sostiene el discurso de SYRIZA y esta tesis presupone, de parte de este partido, la negación de la lucha de clases, la necesidad de la dictadura del proletariado y el rechazo del marxismo revolucionario, es decir, de todo aquello que lo haría un verdadero partido revolucionario, de izquierda y radical.
Las opiniones de que a partir de reformas en el marco del capitalismo podía abolirse la desigualdad y podía alcanzarse bienestar social para todas las clases sociales, se pusieron de moda alrededor de la 1ª guerra mundial y fueron promovidas por la socialdemocracia de aquella época. Estas ideas fueron rechazadas y desmentidas no sólo por revolucionarios como Rosa Luxemburgo y Lenin, sino por la misma historia del siglo XX, el triunfo de la gran revolución de Octubre y los duros reveses de los países que han intentado transitar por el camino de las reformas al capitalismo.
Particularmente, sobre el papel que juega SYRIZA en Grecia cabe mencionar que en 2012, mientras SYRIZA todavía estaba en la oposición al gobierno y Grecia en plena crisis, decía demagógicamente que si ganara las próximas elecciones, iba a abolir por completo todas las leyes anti laborales y anti populares que “impuso” la Unión Europea al pueblo griego.
Sin embargo, el líder de SYRIZA Alexis Tsipras a partir de 2012, tuvo varios viajes y encuentros no sólo con la federación de industriales griega sino también en Estados unidos y Europa. Él hablo y expuso su programa en distintas instituciones capitalistas alrededor del mundo. Un encuentro muy representativo fue su visita a Texas, Estados Unidos, dónde halagó los “logros” de la economía estadunidense. Simultáneamente con esta confianza que recibía del capital nacional e internacional, SYRIZA empezó a suavizar aún más su programa, que de todos modos no tenía nada de radical y progresista. Su abolición se convirtió en negociación. Justo un poco antes de las elecciones del 25 de enero de 2015 Tsipras presentó su famoso Plan de Tesalónica para combatir la “crisis humanitaria”, que, en sus rasgos generales, en su esencia, no difiere del programa del gobierno anterior. En realidad lo que ofrece el nuevo gobierno griego de coalición, no son nada más que migajas para los pobres extremos, que ni siquiera consisten en un alivio de su situación. El programa propone:
1) Un aumento de 1.28 euros al día a los que ganan menos de 700 euros al mes.
2) Luz gratis a los que no pueden pagar a la compañía de electricidad (previo establecimiento de las condiciones).
3) Comida gratis a los indigentes.
4) Aumento del salario básico, sólo después de negociaciones entre los “socios sociales” (y por esto debemos entender más bien, aumento al salario básico, sólo con el consentimiento del límite salarial que convenga a los patrones).
Efectivamente en este programa es muy general y “sonaba muy bonito”, pero tiene muchos puntos que no fueron esclarecidos. Por ejemplo, no se hace ninguna referencia a la recuperación de las pérdidas salariales que tuvieron los trabajadores y los jubilados en sus pensiones todos estos años. Se calcula que desde 2009 hasta hoy estas categorías perdieron entre 25 por ciento y 40 por ciento de sus ingresos (tomando como base que anteriormente el salario básico era de 751 euros y se redujo a 498 euros). Tampoco se hace referencia a la abolición de las medidas anti laborales o las leyes que perjudicaron al salario básico, así como las leyes que legalizan el trabajo flexible y precario. (FUENTE: RIZOSPASTIS 4 DE ENERO DE 2015.) La coalición que hoy está en el gobierno griego SYRIZA Y ANEL (fracción que proviene del partido conservador), presentó este programa en el parlamento como propuesta de ley y finalmente la aprobó, sin que eso pueda objetivamente significar un alivio para el pueblo griego que sigue viviendo la crueldad de las medidas y leyes aplicadas.
Además de esto, no es ningún secreto que el gobierno de SYRIZA reconoció la mayor parte de la deuda que tienen que pagar los trabajadores a la Troika y las medidas anti laborales que le acompañan como exigen los acreedores. El único “logro” del gobierno es una pausa de 4 meses en la aplicación de estas medidas, bajo la promesa de que después va a cumplir con la mayor parte de sus compromisos. Aceptó el 70 por ciento de las medidas y se postergó el otro 30 por ciento por decisión común. De esta forma, brevemente podemos decir que el gobierno actual está obligado a:
1) No abolir ninguna medida de las ya impuestas o tomar ninguna decisión política o estructural de manera unilateral que podría dañar la recuperación económica o estabilidad financiera en los marcos de la Troika. Es decir mantener todo el contexto anti laboral que requiere la recuperación capitalista.
2) Continuar con las privatizaciones en el sector público.
3) Creación de un ambiente atractivo para las inversiones.
4) Vinculación del aumento del salario básico según el curso de la economía y la competitividad. (FUENTE: RIZOSPASTIS, 1 DE MARZO DE 2015).
Esto significa que la austeridad que sufre el pueblo griego no va a acabar y los beneficiados serán solamente, como hasta ahora, los grandes empresarios. En este punto, y después de haber expuesto las medidas y acuerdos del nuevo gobierno podríamos atrevernos a decir que SYRIZA ha roto para siempre con sus supuestos orígenes radicales y se ha convertido en un partido totalmente socialdemócrata. En consecuencia, SYRIZA juega un papel muy peligroso y dañino para el movimiento obrero porque:
1) Esconde el carácter real de la crisis. Toda crisis capitalista es de sobreproducción, estructural y periódica. No humanitaria ni financiera o resultado de una mala función de los mercados que puede regularizarse con ciertas medidas. Las crisis son inherentes al desarrollo del capitalismo y no dejarán de suceder, son estructurales.
2) La contradicción principal y determinante es que mientras las fuerzas productivas se desarrollan, las relaciones de producción privadas frenan este desarrollo. Mientras el trabajo es un proceso social los resultados de este pertenecen a unos pocos. Vista desde este punto, la crisis agrava esta contradicción ya que el mercado, los recursos y los medios de producción se concentran cada vez en unas pocas manos.
3) Como resultado de los puntos anteriores toda medida que intenta administrar el régimen capitalista y sus crisis logra una recuperación temporal y frágil y resulta en otra crisis más aguda.
4) Promueve la paz social y la colaboración de clases a través de los sindicatos, desmovilizando el movimiento obrero en vez de señalar los términos históricos del sistema capitalista, sus limitaciones, su carácter reaccionario y su pudrimiento.
5) Esconde finalmente la única manera para sobresalir de esta crisis. La abolición del sistema capitalista, la toma del poder del proletariado y sus aliados y la construcción del socialismo.
Por otro lado, y opuestamente a la demagogia oportunista, el Partido Comunista de Grecia (KKE) propone unas medidas que realmente responden a las necesidades apremiantes e inmediatas de los trabajadores y demás las clases explotadas. Junto a la meta del socialismo del partido de la clase trabajadora, existe también un programa de lucha inmediato para las necesidades más urgentes de esta crisis capitalista. Se trata de una propuesta que puede agrupar alrededor del partido de la clase obrera a los campesinos pobres y los estratos de la pequeña burguesía que se proletarizan cada vez más, mostrando los límites de la gestión capitalista. Este plan puede abrir un camino para una lucha más política y elevada. Sus demandas inmediatas consisten en:
1) Subsidio para todos los desempleados del 80 por ciento del salario básico todo el tiempo que dure su desempleo.
2) Ley que prohíba la interrupción del agua, luz, y teléfono. Precios reducidos de estos servicios a un 30 por ciento de la factura cuando haya desempleo.
3) Abolición de las deudas contraídas en estos servicios a partir de la crisis.
4) Financiamiento al 100 por ciento a todos los desempleados de su renta habitacional, durante todo el tiempo que dure su desempleo.
5) Atención médica y medicinas gratuitas a todos los desempleados sin excepción, a sus familias y a los indigentes.
6) Financiamiento estatal de una comida gratuita para todos los alumnos de todas las escuelas y niveles.
7) Legislación y recuperación del salario básico en los niveles antes de la crisis o sea a 751 euros como base para futuros aumentos.
8) Abolición del trabajo precario y flexible, así como de las leyes que lo permitan.
9) Abolición de todas las medidas anti laborales de los últimos años.
10) Rechazo contundente de la deuda como pública y negación a pagarla el pueblo.
11) Salida de Grecia de la Unión Europea. (FUENTE: RIZOSPASTIS, 8 DE MARZO DE 2015).
En una época en que el desarrollo de las fuerzas productivas, la productividad del trabajo, la ciencia y la tecnología son enormes, que el pueblo griego acepte las migajas de SYRIZA es como si alguien aceptara vivir en la edad media. Hoy en día, existen las posibilidades objetivas para que un pueblo, todos los pueblos, dejen atrás su prehistoria y empiecen a escribir su historia. Lo único que falta es determinación para la lucha. El programa del Partido Comunista de Grecia para la crisis capitalista y su meta política declarada -la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo- buscan construir una Alianza Popular, una alianza entre clase obrera y demás estratos sociales perjudicados por la crisis, para reforzar la meta histórica de la clase trabajadora y abrir el camino hacia la toma del poder político, la transformación de la economía y la sociedad en su conjunto. En medio de las recetas sin sentido y las migajas que proponen los oportunistas, socialdemócratas o ideólogos del sistema capitalista caduco, hoy día, un comunista, un verdadero revolucionario, tiene claro que la consigna de lucha es: socialismo o barbarie.

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